Zaragoza Expo Empresarial debe alquilar o vender 165.000 metros cuadrados



El gobierno de Aragón parece que ha hecho un mal negocio, al asumir, el pasado miércoles, la Expo como compensación por la deuda tributaria del Estado. Al menos así lo consideran distintas fuentes económicas y políticas.

El fracaso en la comercialización del parque empresarial, fruto del parón inmobiliario, es similar al que ocurre en otros desarrollos. Solo se ha logrado vender poco más de un siete por ciento en dos años cuando estaba comprometido un 20 por ciento, por lo que los costes financieros se han disparado y ahora se deberá recurrir al alquiler en un mercado saturado. En la capital ya hay más de 55.000 metros cuadrados de oficinas vacías, un tercio de la superficie del complejo de Ranillas, según refleja el último boletín anual de la consultora CB Richard Ellis.

Los únicos compradores se reducen a dos empresas, Grupo Jorge y Banco Popular, y dos entes dependientes del Gobierno central, Tráfico y RTVE. Entre todos suman menos de 12.000 metros cuadrados, que garantizan unos ingresos de apenas de 28 millones de euros frente a los 200 en los que se valora la transformación del recinto en parque empresarial.

Ante la falta de liquidez, un consorcio de bancos garantiza el crédito necesario para las obras, cuya primera fase deberá estar concluida a finales de año. En el camino se han perdido casi 68 millones de euros de ingresos que estaban asegurados, ya que tres empresas que iban a comprar sendos edificios completos, Grupo Jorge, DKV y Master-D, y el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales dieron marcha atrás y rompieron las opciones de compra. En el primer caso, la adquisición se ha reducido de 9.220 metros cuadrados a 1.700, con derecho a quedarse otros tantos y la empresa de formación dice ahora que ha retomado la negociación para quedarse unos 2.000 metros en régimen de alquiler. «La Expo se ha portado bien. No es cuestión de dar un portazo», señalaron fuentes oficiales de la firma.

Tan solo la concentración de sedes judiciales logrará maquillar el rumbo del parque empresarial, dado que los 48.000 metros cuadrados requeridos por la propia DGA permitirá llenar de golpe un ala entera del recinto de Ranillas cuando se haga el traslado, no antes de 2012. El Gobierno regional fue el primero en optar por la fórmula del alquiler, aunque ahora lo hará consigo mismo a través de la sociedad pública Zaragoza Expo Empresarial, de la que ostenta el 97,7 por ciento con el traspaso de acciones del Estado. El resto de participaciones son del Ayuntamiento.

También se da por hecho la localización de la Tesorería de la Seguridad Social, que requiere otros 2.200 metros cuadrados. En el mejor de los casos, con los compromisos pendientes de firma se podría llegar a sumar 64.000 metros, por lo que aún quedarán 101.000 metros por llenar.

Ni siquiera la venta al por menor, que se activó a principios del año pasado tras el parón inmobiliario, ha servido para colocar siquiera un metro cuadrado de los doce edificios en los que se ha dividido el área de pabellones situada frente a la Ronda del Rabal. Hasta entonces, solo se podían comprar plantas o edificios enteros, pero se optó por abrir la mano a pequeños compradores, dispuestos a adquirir a partir de 120 metros cuadrados. La pretensión es ahora fichar profesionales relacionados con la justicia ante el traslado de sedes judiciales.

No obstante, la sociedad pública asegura que cuenta, además, con un comprador dispuesto a adquirir en breve un edificio completo, aunque no da detalles de la operación. Y tiene mucha confianza depositada en los 21.400 metros cuadrados comerciales que ha lanzado al mercado hace unas semanas.

De esta superficie, unos 3.000 metros cuadrados se sitúan en los bajos de las oficinas frente a la Ronda del Rabal, que se complementarán con los pabellones que ocuparon América latina y el Caribe. Ambos edificios mantendrán sus dos plantas, en el resto se han creado forjados intermedio para duplicar el espacio, ya que la amplitud de sus ocho metros de altura es más idónea para crear un complejo de tiendas y servicios.

Del nuevo rumbo comercial se encarga desde esta primavera David Vidal, que cuenta con el beneplácito del nuevo dueño de la Expo para encontrar clientes. Precisamente, Vidal tiene experiencia en centros comerciales, un área de la que ya se encargó en las consultoras CB Richard Ellis y Jones Lang Lasalle en los años 90. Hasta ahora ejercía como director de gestión de activos de la inmobiliaria castellonense Lubasa y con antelación ejerció la misma responsabilidad en Vastned, uno de los mayores fondos de inversión en activos comerciales de Europa.
(Via ReaEstate Press)

Esta entrada fue publicada el jueves 3 junio 03UTC 2010 a las 3:47 pm y está englobada en las categorias: General, Noticias, Venta. Puedes seguir los comentarios y actulizaciones de este post a traves de RSS 2.0 feed.
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