La recuperación inmobiliaria tiene dos velocidades
20 febrero 2015

Según un estudio publicado por la tasadora Tinsa, el mercado inmobiliario se va recuperando, pero lo hace sensiblemente a dos velocidades. En Zaragoza -y en otras ciudades- hemos podido comprobar que mientras en algunas zonas los precios han bajado mucho más allá de la media (un 47% en Zaragoza según los estudios) en otras los precios se han moderado, pero no en la misma proporción. El motivo es muy sencillo, mientras duró la burbuja inmobiliaria se fueron creando mercado anexos al principal, incluso se crearon barrios nuevos donde antes no los había. Tras la explosión de la burbuja inmobiliaria, muchas de esas zonas de reciente creación han pasado a un segundo plano, dejando a las zonas más céntricas y principales en el lugar donde estaban en un inicio. Eso no quiere decir que en las zonas del centro no hayan bajado los precios (que lo han hecho en gran medida) sino que otras zonas más periféricas lo han hecho en mayor proporción.

Después de seis años de hundimiento del mercado de la vivienda, las estadísticas comienzan a mostrar una incipiente recuperación reflejada en el paulatino aumento de las compraventas, el inicio de nuevas promociones y el final de las caídas generalizadas de precios. Ésta es la realidad que dibujan los datos oficiales. Pero es una verdad a medias. Lo es porque, incluso en sus épocas de máximo esplendor, el mercado residencial siempre ha sido muy local. Por eso nunca, por más que se haya hecho habitualmente, lo que sucede en una zona determinada debería extrapolarse al resto, ni considerarse una tendencia generalizada. Y lo es más aún ahora, cuando el inicio del nuevo ciclo se está focalizando en determinadas áreas de Madrid, Barcelona, y algunas zonas turísticas como la Costa del Sol (Málaga) o la Costa Blanca
(Alicante).

Los datos de la evolución de los precios de la vivienda en la Comunidad de Madrid, elaborados por Tinsa, son un buen ejemplo para comprobar cómo, incluso en esta región considerada una de las grandes locomotoras del nuevo ciclo inmobiliario, existe una realidad muy diferente según el municipio que se analice. Así, entre el 1,54%, que según Tinsa se
encarecieron las casas en Pozuelo de Alarcón en 2014, y el 17,7% que se rebajaron en San Fernando de Henares, se oculta un amplísimo espectro de mercados locales que reflejan realidades inmobiliarias, económicas y sociales muy distintas. Lógicamente, los precios han dejado de caer en las áreas sin stock, donde la demanda mantiene un poder adquisitivo alto y siguen bajando con intensidad en aquellas donde hay un gran excedente de casas sin vender y el desempleo hace estragos.

(El Mundo. Suplemento Su Vivienda. Página 4)