Cómo funcionan las Fianzas en el alquiler de vivienda en Zaragoza (2023)
4 agosto 2023

La fianza en un contrato de arrendamiento de vivienda en España es una cantidad de dinero que el arrendatario (inquilino) debe entregar al arrendador (propietario) como garantía de cumplimiento de las obligaciones del contrato. La fianza tiene como objetivo proteger los intereses del arrendador en caso de incumplimiento por parte del arrendatario.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en España establece que la fianza no puede ser superior a una mensualidad de renta si el contrato es de vivienda habitual, o a dos mensualidades de renta si el contrato es de uso distinto a vivienda habitual, como por ejemplo un local comercial. La fianza debe ser depositada por el arrendador en un organismo o entidad autorizada por la comunidad autónoma correspondiente, y el arrendador tiene la obligación de entregar al arrendatario el justificante de dicho depósito. No obstante, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite que el propietario solicite una garantía adicional a la fianza legal, como mucho de dos mensualidades más.

Al finalizar el contrato de arrendamiento, el arrendador está obligado a devolver la fianza al arrendatario en un plazo máximo de 30 días, descontando únicamente las posibles deudas o deterioros que estén contemplados en el contrato o sean legalmente permitidos. En caso de desacuerdo sobre la devolución de la fianza, tanto el arrendador como el arrendatario pueden acudir a la vía judicial para resolver la disputa.

Es importante tener en cuenta que las regulaciones sobre la fianza en contratos de arrendamiento pueden variar en algunas comunidades autónomas en España, por lo que siempre es recomendable consultar la legislación vigente en la zona específica donde se encuentra la vivienda arrendada. En nuestro caso, tendremos que depositarla en la DGA, y posteriormente solicitar el resguardo de dicho depósito, que luego nos servirá para solicitar la devolución una vez terminado el contrato.