La construcción se recupera en España, pero muy lentamente
4 febrero 2015
 
“Primero llega la recuperación macroeconómica, enarbolada por la mayor actividad y la creación de empleo, y después, y nunca al contrario, llegará la mejora al mercado inmobiliario”. Así lo explicó ayer Paloma Taltavull, responsable del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Alicante y una de las expertas que ha participado en un estudio elaborado por la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV), donde están representadas más del 90% de las
tasadoras que operan en el mercado. De este modo, frente a quienes pronostican sin fisuras que 2015 será el año de la recuperación también para el mercado inmobiliario, desde esta organización son mucho más prudentes.
 
“La actividad constructora todavía se encuentra en mínimos históricos, con los precios de las casas alcanzando el valle de la contracción iniciada en 2008”, recuerdan las conclusiones del estudio. ¿Cuánto tiempo permanecerán los precios en ese valle? es la pregunta que se hacen los expertos y para la que inversores, promotores, vendedores y compradores querrían encontrar una respuesta lo más certera posible. El problema es que acertar en los pronósticos con todo lo que aún puede ocurrir se antoja, como poco, muy complicado, coincidieron el presidente y el secretario de la AEV, Gonzalo Ortega y José Manuel Gómez de Miguel, respectivamente. Dos variables, por encima de las demás, son las que determinan el devenir de este mercado: la situación del empleo y el acceso al crédito.
 
Aunque aún queda que lo corroboren las estadísticas oficiales, 2014 cerró por primera vez desde el inicio de la crisis con más ventas de casas que el año anterior y con los precios mostrando claramente una tendencia hacia el crecimiento cero o estabilización. Y esto fue así porque el año pasado fue el primero que España volvió a crear empleo en lugar de destruirlo y las condiciones de financiación se flexibilizaron merced a la rebaja de los tipos de interés y la mejora de la situación global del sector bancario. Sin embargo, esa recuperación del empleo, sostienen los autores del informe de la AEV, es todavía claramente insuficiente para impulsar el mercado inmobiliario. Es más, el informe pone el acento sobre la “precariedad de los nuevos empleos generados, la deflación salarial y el enorme paro juvenil” como los tres factores más relevantes que hacen “que no existan muchos motivos para el optimismo”. Con este panorama y puesto que las condiciones de acceso al crédito siguen siendo restrictivas para quien no dispone de empleo estable y un determinado nivel de ingresos, las tasadoras y los expertos de la AEV consideran que “hará falta una recuperación real y prolongada para que los jóvenes puedan acceder a una vivienda en propiedad. Todo apunta a pensar que la población joven se orientará en mayor medida a la vivienda en alquiler, acercándose más a la media europea”.
 
Esto es lo que está provocando que se esté embalsando demanda de compradores que todavía no reúnen todos los requisitos para poder hacer frente a la adquisición de una casa. El informe revela que de los últimos datos censales (2011) se deduce que podría haber casi 900.000 núcleos potenciales de nuevos hogares que no se habrían formado. Si la mejora del empleo se consolida, buena parte de esta demanda potencial se hará efectiva y con ella los precios de las casas comenzarán lentamente a subir, “aunque no esperamos que lo hagan de forma generalizada y en todo el país hasta finales de este año”, vaticinó Taltavull.
 
Y en cuanto a la construcción de casas, la experiencia de crisis pasadas incita a pensar que la vuelta a niveles de edificación pasados será muy lenta en los próximos años, y no será una realidad hasta que los precios no se hayan recuperado.
 
(Cinco Días. Página 31. 5 columnas)