La gente que vive en alquiler se iguala poco a poco a los que viven en propiedad
2 febrero 2015
 
En España, un 77,7% de las viviendas principales están en propiedad y un 15,4% en régimen de alquiler. En 2001, un 84,5% del parque nacional estaba en propiedad y tan solo el 9,6%, en alquiler. A partir de 2007 y ya de lleno en 2008 llegó la crisis económica y se rompió a la baja la barrera del 80% en propiedad y el arrendamiento se fue acercando al 15%. Ha sido en estos últimos años—el 77,7% en propiedad se corresponde con el ejercicio 2013, según los datos publicados hace unos días por el Banco de España— cuando se ha acelerado este cambio de rumbo. El porqué el alquiler está comiendo terreno a la propiedad hay que buscarlo en la caída de los salarios, el aumento de la movilidad geográfica, las dificultades para conseguir financiación hipotecaria, o el acercamiento al comportamiento europeo. Pero también en la mayor
rentabilidad que está ofreciendo la vivienda en alquiler y la reducción de los rendimientos de otras inversiones alternativas en los últimos años, según Fernando Encinar, jefe de estudios del portal inmobiliario idealista.com. Aún así, España sigue estando muy lejos del volumen de alquiler de otros países. En Estados Unidos o Reino Unido los porcentajes de propiedad se sitúan en el 65% y alcanzan el 50% en Alemania, según datos del último estudio de Fitch Ratings sobre las perspectivas del mercado inmobiliario. No obstante, la agencia internacional de calificación considera que “tanto España como Irlanda han registrado sustanciales disminuciones en las tasas de propiedad de la vivienda a partir de 2007. El mercado irlandés tocó fondo en 2012; dado que España está retrasando entre dos y tres años este cambio de tendencia, creemos que aún se producirá un descenso mayor en su tasa de propiedad. Entre otras razones, porque acceder a la primera vivienda seguirá siendo un desafío en 2015, dada la dificultad de obtener financiación”.
 
Es precisamente en el mercado hipotecario donde se centra otra de las razones que explican el avance del alquiler. Es cierto que desde hace ya unos meses las entidades financieras han abaratado relativamente sus créditos hipotecarios al reducir los diferenciales que aplican sobre el euribor. Mantienen, sin embargo, unas exigencias de vinculación muy elevadas que restringen el acceso al préstamo por parte de un buen número de familias. Sus criterios de riesgo, pese a la
mejora de la situación financiera, se han mantenido “sin cambios entre octubre y diciembre de 2014 en todas las modalidades de préstamos”, recoge en el último Boletín Económico del Banco de España, que añade que las entidades prevén que “esta evolución se prolongará durante el primer trimestre de 2015, salvo en los créditos a hogares para consumo y otros fines en nuestro país, en los que anticipan criterios algo menos restrictivos”. Desde la Asociación Hipotecaria Española (AHE) se reconoce que “a pesar de la mejora en los indicadores de accesibilidad a la vivienda, el acceso al crédito continúa estando limitado a aquellos hogares con mayor capacidad de pago y asumiendo niveles de deuda menores que en el periodo previo a la crisis. En este sentido, en 2014 continuó observándose un mayor recurso al ahorro por parte de los hogares. Esto, entre otros motivos, habría provocado que el número de transacciones inmobiliarias
(compraventa de viviendas) haya sido superior al de nuevas hipotecas constituidas durante todo el periodo”. De hecho, afalta de conocer los datos de actividad correspondientes a noviembre y diciembre, es previsible que el descenso anual del saldo hipotecario se sitúe al cierre de 2014 en torno al 8%, equivalente en términos absolutos a una pérdida de saldo en torno a los 62.000 millones de euros, añaden desde la AHE.
 
Por último, y para explicar el giro que el mercado inmobiliario español está dando respecto a sus niveles de propiedad, los expertos recuerdan que si bien, tal y como se desprende de los indicadores del mercado de la vivienda ofrecidos por la máxima autoridad monetaria, el esfuerzo teórico que realizan las familias para pagar su inmueble se ha reducido al término del tercer trimestre del año pasado hasta el 35% de su renta (36,6% en 2013), su salario también ha menguado. De hecho, hasta noviembre de 2014 el indicador de retribución media bruta en las grandes empresas arroja descensos de 0,5 puntos porcentuales.
 
(El País. Suplemento Negocios. Página 25. Domingo 1 de febrero)